" Una sin la otra no estamos completas y sabes que tu otra mitad siempre va a estar ahí, allí, más a la derecha y más a la izquierda, más arriba o más abajo para ti, en todos lados, ahora y siempre"
Por cosas como esta, vale la pena levantarse cada mañana y aguantar a personas que no te hacen ningún bien. Porque no hay nada como un rato a tu lado para sonreír el resto del día. Y es que son muchas tardes de paridas, risas y confesiones, muchas, y habrá muchas más. Y es que siempre estás ahí para animarme y decirme "No, Ana, lo que tienes es una hostia encima como no dejes de decir bobadas".
Han pasado dos años. Ya dos. Y parece que era ayer cuando estaba aún en Segovia. Pero, ¿sabes qué? que ahora no lo cambio por nada del mundo.
Jo, me estoy poniendo muy sentimental pero es pensar que voy a estar un mes sin verte y no poder evitarlo. Recuerdo cuando me llamabas "mota de polvo" o "hormiga". Tenías razón, a tu lado soy eso, una mota de polvo, una hormiga que te quiere como nadie y que podría pasarse el día dándote las gracias por las cosas que has hecho por mí, por todos los momentos que me has dedicado, el dinero que has gastando llamándome por teléfono. En fin, por todo. ¿Qué haría yo sin ti? Difícil respuesta. A veces pienso que eres la persona que más me conoce. Sí de hecho estoy prácticamente segura de ello, ya tan solo con mirarme sabes que me pasa algo. Tú, que en definitiva, eres una de las personas más importantes en mi vida y que te quiero, mucho, muchisisisisisisisimo. No lo olvides nunca, por favor. Y recuerda que aquí tienes a tu otra mitad para todo lo que necesites.
No hay comentarios:
Publicar un comentario